Museo Mazzoni
Considerado como uno de los rincones más atractivos y sugerentes de la ciudad, el Museo Mazzoni funciona en un añejo caserón patricio cuya planta original data de fin de del siglo XVIII
El edificio consta de doce salas, adornadas con refinados ejemplares mobiliarios del siglo pasado, y posee dos íntimos patios interiores donde la exuberancia de la vegetación contribuye a recrear el clima evocador de los tiempos de la colonia.
En este ambiente de casa solariega, que alguna vez le valió la paradójica categorización de "museo vivo", el Museo Mazzoni exhibe los mas diversos objetos y colecciones y, entre estos, es posible contemplar muestras de antiguos instrumentales médicos y farmacéuticos, aperos gauchos, armas, artes de pesca, curiosidades artesanales y una considerable muestra de utensilios propios de los indígenas del país. Sin excluir otras sorpresas y curiosidades, como ejemplares disecados de la fauna autóctona u objetos que pertenecieron a celebridades de la talla de Giuseppe Garibaldi.
Una Recorrida por los espacios de este museo es una amena oportunidad para transportarse al refinado sosiego de un pasado del que dan constancia, además, elegantes adornos, una valiosa pinacoteca y numerosas piezas representativas de la historia de la región.
Constituido en centro de difusión cultural, el museo dispone de una sala de actos que funciona continuamente como sede de exposiciones y conferencias. La administración, el mantenimiento y la elaboración de los programas culturales de la casa están a cargo de una Comisión de Apoyo que integran una veintena de vecinos y se financia fundamentalmente, con aportes de la Intendencia Municipal de Maldonado y su Dirección General de Cultura.
El Museo lleva el nombre del profesor R. Francisco Mazzoni en homenaje a quien dedicó su vida a preservar los diezmados vestigios del rico pasado de la región.
Escritor, músico, ceramista, inventor, docente y periodista, Mazzoni (1883-1978) se destacó por un constante trabajo de servicio a la comunidad y habitó hasta la fecha de su muerte en esta antigua casona colonial que, finalmente, donó al estado con todas sus colecciones.
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